Vivienda Calle Pintor Ricardo Verde

Hay viviendas que simplemente necesitan una actualización. Y hay otras que piden una nueva manera de ser habitadas. Este proyecto de reforma integral en Valencia nace precisamente de esa necesidad: transformar una vivienda excesivamente compartimentada, con espacios pequeños y desconectados, en un hogar contemporáneo, abierto y pensado para el día a día real.
La intervención replantea completamente la distribución interior para ganar amplitud visual, mejorar la entrada de luz natural y crear una relación mucho más fluida entre las diferentes estancias. El objetivo no era únicamente modernizar la vivienda, sino conseguir que cada espacio respirara calma, orden y coherencia. Una arquitectura interior más funcional, pero también mucho más emocional.
Desde el inicio, la estrategia del proyecto se centró en eliminar barreras innecesarias y potenciar la continuidad entre las zonas comunes. El resultado es una vivienda donde la circulación sucede de forma natural y donde los materiales adquieren un papel protagonista, aportando textura, calidez y personalidad sin necesidad de recurrir a elementos excesivos.
La cocina, más allá de su función práctica, actúa como pieza articuladora del proyecto y como punto de conexión entre las distintas áreas de la casa. Su diseño combina líneas limpias y una composición equilibrada en acabados Nogal Mieres y Hummus, generando una atmósfera cálida y elegante que acompaña toda la zona de día.
Este nuevo planteamiento permite que la vivienda gane luminosidad y sensación de amplitud desde cualquier punto de vista. La continuidad visual entre cocina, comedor y salón refuerza esa percepción de espacio abierto tan demandada actualmente en las reformas integrales en Valencia, especialmente en viviendas construidas hace varias décadas y diseñadas bajo criterios muy distintos a las necesidades actuales.
Cliente: Particular
Tipología: Vivienda
Año: 2026
Arquitectura: MDF Construcción
Fotografía: Óscar Simó



La elección de materiales ha sido clave para construir una vivienda coherente y atemporal. En las zonas comunes se ha instalado pavimento de Baldocer, una solución que ayuda a reforzar la continuidad visual y aporta una sensación de amplitud mucho más limpia y uniforme. El suelo acompaña la arquitectura sin competir con ella, dejando que la luz y los volúmenes respiren.
Para la zona de noche se optó por pavimento Finfloor, buscando una atmósfera más acogedora y confortable en los dormitorios. El cambio de material no rompe la continuidad del proyecto, sino que ayuda a diferenciar ambientes y aportar una sensación más cálida e íntima en las estancias privadas de la vivienda.
Uno de los espacios con más personalidad del proyecto es el baño ensuite. Aquí, el revestimiento Equipe en acabado terracota introduce textura, profundidad y carácter, alejándose de soluciones neutras excesivamente impersonales. La combinación con la grifería de Paffoni y los muebles de baño de Codis consigue un equilibrio muy cuidado entre diseño contemporáneo, funcionalidad y durabilidad.
Cada decisión del proyecto responde a una idea muy concreta: crear una vivienda elegante pero cómoda, estética pero práctica, actual pero preparada para seguir funcionando con el paso de los años.
Otro de los elementos más interesantes de la intervención es la integración de armarios de Ikea adaptados completamente al diseño general de la vivienda. Lejos de percibirse como piezas independientes, se han trabajado como parte de la arquitectura interior, consiguiendo una apariencia totalmente integrada y un resultado visual muy cercano al mobiliario hecho a medida.
Este tipo de soluciones reflejan una manera de entender las reformas donde el verdadero lujo no está en acumular elementos, sino en diseñar espacios coherentes, bien resueltos y pensados para durar. Un proyecto que apuesta por la calidez, la funcionalidad y la calidad de los detalles para construir una vivienda mucho más habitable, luminosa y conectada con las necesidades actuales.



