Vivienda Calle Granada

30 m² de color y cerámica

En la calle Granada de Valencia hemos reformado un pequeño local de apenas 30 m² para convertirlo en un espacio de trabajo versátil y funcional. El punto de partida era claro: aprovechar cada metro sin que el espacio se sintiera pequeño. Para conseguirlo nos hemos apoyado en el color y la cerámica.

En esa superficie conviven la zona de trabajo, un office con barra y el baño. Hemos evitado compartimentar en exceso, así que los distintos usos se relacionan de forma natural. El local mantiene una sensación de amplitud poco habitual en unos pocos metros cuadrados.

El color es el hilo conductor de la reforma. Los tonos terracota y anaranjados arrancan en la fachada y continúan en el interior, y construyen una imagen coherente y fácil de reconocer. Es un espacio atrevido y divertido, con personalidad, pero sin perder el equilibrio.

La fachada es la primera declaración de intenciones. Hemos instalado una celosía cerámica de La Paloma, con piezas Rectangular Rojo Bilbao Arabia de 200 × 75 × 76 mm. Aporta textura y profundidad al acceso y anticipa desde la calle el lenguaje cromático del interior.

Las piezas y sus aperturas dejan pasar la luz natural y generan un juego de luces y sombras que cambia a lo largo del día. La celosía funciona como un filtro entre la calle y el espacio de trabajo. Da privacidad sin renunciar a la luz y se ha convertido en uno de los elementos más característicos del proyecto.

Un degradado que ordena el espacio

Ya dentro, el protagonismo pasa al suelo. Hemos elegido el pavimento cerámico Fayenza de APE Grupo en los tonos Clay Salmon y White, colocado en espiga. Los dos colores se combinan en un degradado progresivo que recorre todo el local: el terracota domina en la entrada y cede paso poco a poco al blanco hasta llegar al baño.

El tono cálido se extiende al office, con frentes en melamina Kronospan Deep Sahara K514 SU, y al mobiliario del baño. Así, fachada, pavimento, mobiliario y equipamiento comparten la misma paleta, que da continuidad visual a todo el conjunto.

Frente a tanto color, el blanco aporta el equilibrio. Da luminosidad, limpia la composición y deja que el terracota destaque sin saturar. Juntos crean una atmósfera fresca y desenfadada, pero ordenada.

Para organizar los usos sin restar amplitud, hemos apostado por soluciones sencillas. Una librería BILLY y un armario PAX de IKEA estructuran la zona de trabajo y suman almacenaje sin recargar el espacio. La barra del office termina de definir cada zona dentro del local.

El resultado es una reforma en la que el color no es un detalle puntual, sino la idea que lo ordena todo. Es una intervención pequeña en superficie y grande en carácter: terracota, cerámica y blanco se combinan para dar forma a un espacio de trabajo versátil, funcional y alegre en pleno centro de Valencia.

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